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martes, 3 de septiembre de 2024

¿Unidad que resta o división que suma ?

 

Los bolivianos somos afectos a buscar, y tener la impresión de encontrar, panaceas para todos nuestros problemas. Estamos convencidos que si linchamos a una presidente política e incluso físicamente, todo se solucionará. Para acabar con nuestro sub desarrollo, recuperar el mar era la solución. ¿No funcionan los partidos políticos ? ¡La bala de la plata son las agrupaciones ciudadanas! ¿ La economía  no satisface las expectativas? Los unos plantean estatizarlo todo y los otros privatizar hasta la presidencia. Que decir de las virtudes del federalismo para algunos. Gracias a él, si los escuchamos, tendremos un salto cuántico hacia la concreción de la perfección divina hecha organización política.

Algo comparable sucede con la idea de la unidad político electoral en primera vuelta. Para ganarle al MAS el único camino es la unidad, no importa con quienes, a qué precio, ni en qué condiciones. Lo UNICO que importa es que se concrete todo alrededor de una sola persona, cuyas virtudes y defectos son completamente irrelevantes si es que alguna encuesta o votación virtual  lo ha ubicado como quien encarne la unidad opositora.

Apenas se atreve hablar alguien de opciones consideradas "chicas" no le salta el MAS, lo hacen los `propios "opositores" diciendo que "como se atreve, que no tiene posibilidades, que hay que unirse etc.. Así, Jesucristo podría ser candidato, pero Satanás le ganaría porque "hay que unirse"… De todas las panaceas, el ideal de la unidad opositora antes de la primera vuelta es algo que todos los integrantes de las oposiciones, con no poca hipocresía, señalan ser su prioridad. Los unos agitan este objetivo por que creen que la dichosa unidad se realizara alrededor de ellos, y otros lo hacen por no salirse del área de confort que brinda la hipocresía políticamente correcta.

La unidad así entendida  parte del supuesto  de que en política dos mas dos son cuatro o hasta cinco cuando en realidad dos mas dos pueden sumar tres o menos. 

Como lo señala el periodista Raúl Peñaranda en un artículo bajo el título de “la innecesaria candidatura única de la oposición” el concentrar las fuerzas en una sola persona garantiza únicamente que esta sea el blanco fácil de las agresiones oficialistas como ocurrió con María Corina Machado y en ningún caso garantiza el triunfo puesto que implica eliminar todos los huevos para poner uno solo en la canasta, con su obvia vulnerabilidad, como también ocurrió en México.

Significa además marginar a indecisos y masistas arrepentidos en 1 era vuelta ya que estos se mostrarían escépticos de apoyar a un candidato cuyo único atributo seria su anti masismo.

En Bolivia una buena parte de la militancia y de los simpatizantes de partidos y candidatos se mueven en base a un cálculo utilitarista que básicamente se basa en las posibilidades de obtener un empleo, granjería o situación de privilegio con el ganador. Por otro lado, los que no obedecen a esta lógica y votan por razones de simpatía personal o afinidad ideológica pueden perfectamente encontrar indigesto o hasta imposible votar por quien esta en el otro extremo de lo que siempre defendieron, por mucha apariencia de antimasista que este tenga.

En ambos casos, la unidad en primera vuelta restará, no sumará, sobre todo si es impuesta, forzada y sin debate y competencia previa. Los unitaristas parten sin embargo de la base de que no importa que en ella cohabiten izquierdistas, derechistas, demócratas, o autoritarios corruptos u honrados liberales o socialistas, funcionales y genuinos, no importa que se crucen no solo ríos sino mares de sangre, diferencias y distancias, lo único que importa es que haya un solo candidato.

Esta pone paradójicamente la evaluación de las luces y sombras de los pre candidatos en segundo o tercer lugar. Lo único que cuenta es que haya un candidato no importa quien sea, sus convicciones o cuales sus antecedentes, valores o principios. Por lo tanto, no hay verdadero debate, como ya tenemos candidato único, que importan la economía, las propuestas, los temas, el liberalismo o el socialismo, lo único que importa es que ya tenemos un candidato. La confrontación de ideas o la evaluación de conocimientos pasa a ser secundaria, accesoria y hasta irrelevante.

La no aceptación de la unidad mecánica conlleva el enojo feroz e irracional de los unitaristas que descalifican con furia a quien se atreva a decir que no está de acuerdo con la unidad no debatida y desde antes de la primera vuelta.  Es en realidad, el argumento descalificatorio mas contundente contra un opositor, no importan sus antecedentes, calidad intrínseca como candidato o persona, al no dar su apoyo a la unidad eso lo convierte, mas que en un adversario, en un traidor.

No importa como en el caso de un ex presidente que muchos digan que es “el mejor candidato” pero al no apoyar la unidad sin condiciones queda fuera del proceso ipso facto, ni se evalúan sus propuestas o atributos. En 2019 el elegido de la “unidad” y su partido no hicieron ni control electoral, ni en rigor esfuerzo algún para seducir a sus potenciales aliados, despreciándolos. En realidad, algunos dirían que hicieron una campaña cómoda y que en el fondo no querían ganar. Sin embargo, las encuestas dicen que de nuevo va primero, a su vez este, sabedor de que esa situación le asegura supuestamente el apoyo de todos, ya no hace ningún esfuerzo.

La unidad fanatizada e impuesta da la idea de que en Bolivia el MAS nos quitó no solo todos nuestros recursos y nuestra democracia sino también nuestras identidades políticas e ideológicas, los recorridos colectivos e individuales que hacen a una identidad política, hasta nuestra personalidad, todo deben borrarse o pasar a ser accesorios, para apoyar a un solo candidato.

De esta forma la oposición queda realmente dividida, los nobles y buenos defensores de la unidad no importa alrededor de que sino solo de quien y los mezquinos y egoístas, individualistas y ciegos propugnadores de que, por lo menos en la 1 era vuelta cada uno diga lo que tiene que decir. Pero más allá de eso queda silenciada, reducida a ser parte de un adefesio en el que no hay lugar para las pasiones ni convicciones, los debates ni las propuestas, mas aun si el “elegido” como sucedió la ultima vez, en realidad no muestra intención  alguna de considerar a todos en forma proactiva y por lo tanto desmotiva a muchos de sus eventuales adherentes.

El escenario tiene entonces a un MAS dividido y a una oposición mucho mas que dividida, desmotivada, con una parte vaciada de su espíritu y razón de ser, como soldados desanimados que ignoran el sentido del combate, conminados a luchar siguiendo a quien no dice por dónde, con qué y hacia dónde quiere llegar.  

El único camino para construir un proceso de unidad y concertación opositora pasa por empezar no por “alrededor de quien” sino alrededor de “que” es decir el conjunto de propuestas ideas y visiones que encarna las diferentes personalidades deben necesariamente pasar por un debate en profundidad y una compulsa que excluya a las encuestas como proceso dirimidor.  Las selecciones finales de candidatos debieran hipotéticamente   realizarse en primarias cuyo problema central es quien las financiaría y como se garantizaría la imparcialidad y consistencia de quienes las administren.

Por último, hablar de unidad o de división sin asegurarse que se haya cambiado totalmente las posibilidades de reedición del fraude, que se cuente con un padrón confiable para todos y que el estado no sea del uso y abuso del partido oficialista es una tarea básica sin la cual todo participación unitaria o atomizada carece de sentido.

Es absolutamente inconcebible que dado el estado actual de la economía y la polarización de los 2 sectores masistas estos puedan alcanzar el 40 % de los votos sin fraude y manipulación. Queda por saber si la oposición priorizará la denuncia de ese estado de cosas o ira sumisa al fraude.

Lo propio con la no priorización de un control electoral real, organizado y financiado, una tarea de envergadura que necesariamente tiene que ser llevada cabo con la debida anticipación y logística, en forma concienzuda y seria, el ejemplo de Venezuela no necesita de mayores ahondamientos.

Si no se cumple este recorrido estratégico a lo único que iremos unidos es a un nuevo fraude electoral y al matadero político, no solo perdiendo la elección, sino también la dignidad.

BOLIVIA: EL INAUDITO SISTEMA DE ELECCIONES JUDICIALES EMPEORO LA JUSTICIA

 

Las elecciones judiciales en Bolivia fueron implementadas por primera vez en 2011, como parte de una reforma constitucional que buscaba democratizar el sistema judicial y garantizar la independencia de los jueces. Sin embargo, desde su origen, estas elecciones han sido objeto de críticas y controversias debido a su falta de transparencia y a la percepción de que no han logrado transformar la justicia de manera efectiva.

Una de las principales críticas radica en que las elecciones judiciales ponen a los candidatos en una situación parecida a la de los políticos es decir compitiendo por votos, lo que limita su futura independencia al obligar a los candidatos hacer promesas que equivalen a prometer llevar a cabo un trafico de influencias si son electos.

Otro elemento es el de la autoidentificación indígena que permite sumar puntos en la preselección de candidatos por parte de la Asamblea Nacional. Como los impulsores tomaron conciencia de que no se podía permitir que los candidatos hagan campañas abiertas, prohibió las mismas, lo que atenta contra la libertad de expresión pero además  el Tribunal electoral tomo a su cargo la difusión de los perfiles de los candidatos subrayando según el caso su autoidentificación indígena, lo que fue denunciado como racista.

En las elecciones judiciales de 2011, se presentaron 97 candidatos a jueces y magistrados, de los cuales 57 fueron elegidos. Sin embargo, la participación ciudadana fue muy baja, con un 45% de votos blancos y un 18% de votos nulos. Esto revela un claro descontento por parte de la población y una falta de confianza en el proceso electoral y en los candidatos presentados.

Además, a lo largo de los años, se han denunciado numerosos casos de corrupción en el sistema judicial boliviano, lo que ha contribuido a socavar la credibilidad de las elecciones judiciales. En Bolivia hay casos de condenados a 30 años sin derecho a indulto liberados a los meses de iniciar su condena, jueces que han admitido en grabaciones que condenaron a gente sabiendo de su inocencia, y en general el sistema de justicia es percibido como lento, muy corrupto y totalmente permeable a la presión política y económica. .

En las elecciones judiciales de 2017, la situación no fue muy diferente. A pesar de la implementación de reformas para mejorar la transparencia del proceso, la participación ciudadana fue nuevamente baja, con un 60% de votos nulos y un 10% de votos blancos. Además, se denunciaron irregularidades en la selección de candidatos y en el conteo de votos, lo que generó aún más desconfianza en el sistema judicial.

En resumen, las elecciones judiciales en Bolivia han sido un gasto insulso en procesos electorales en los que la gente no participa y han sido incapaces de transformar la justicia de manera efectiva debido a la falta de transparencia, la baja participación ciudadana y la persistencia de la extrema politización y corrupción en el sistema judicial.

Bajo el argumento de que el anterior sistema hacia prevalecer el “cuoteo” es decir acuerdos entre bancadas parlamentarias para la elección de jueces, distribuyéndose entre las mismas en cuotas, se instituyeron las elecciones judiciales como un enrevesado camino, aparentemente democrático, pero realmente arbitrario, cuya manipulación ocurre en la pre selección de candidatos que realiza la asamblea nacional, bajo el control oficialista puesto que solo los que ellos determinen puede postularse.

Esto ha permitido que el partido oficialista haga elegir ya no una cuota más o menos meritocrática de jueces, como eran el caos antes, sino a la totalidad   de los jueces que en general son de un nivel profesional y académico paupérrimo, compensando aquello con su obsecuencia política y postura indigenista.

Es necesario implementar medidas urgentes para mejorar la calidad y la independencia de la justicia en Bolivia y restaurar la confianza de la población en las instituciones judiciales.

martes, 17 de enero de 2023

Intolerancia con los intolerantes

 

La degradación de las prácticas democráticas en Bolivia se ha visto exacerbada por el bajísimo nivel cultural que caracteriza a un numero cada vez mayor de políticos de la oposición como del oficialismo muchos de los cuales llegan a sus espacios parlamentarios luego de una carrera de servilismo a sus superiores y no por ningún mérito propiamente político, académico o de cualquier índole cualitativa.

Esto ha deteriorado por completo la calidad del debate político reemplazándolo por la repetición obsesiva de insultos y descalificativos a tal punto que ha hecho desparecer la verdadera confrontación de ideas así como las propuestas generadas en los espacios legislativos hoy en día reducidos, más que nunca, a momentos donde se levanta la mano con obsecuencia y sin debate.

Mediante las plataformas digitales muchos políticos consideran que incursionar en el terreno del histrionismo barato, apareciendo bailando, contando chistes o disfrazados puede llegar a constituir una acción de comunicación política, pero en la mayoría de los casos pecan de frivolidad y mal gusto. Pero los hay también violentos intolerantes.

El más reciente ejemplo de dislates sin control es la “propuesta “ hecha por el diputado suplente Rolando Cuellar,  del MAS, en sentido de “procesar a los cívicos y otros que hablen a nombre de pueblo, porque no pueden alzar el nombre de un departamento cuando no fueron electos democráticamente”.

“Estamos presentando un proyecto de ley (para) que aquel boliviano que no tenga representación legal y no sea elegido por el pueblo boliviano, será procesado penalmente por terrorismo, alzamiento armado, y organización criminal” dijo el diputado muy suelto de cuerpo y sin medir , suponemos, la envergadura de la hiperbólica amenaza y lo profundamente ignorante y anti democrático de su extravagante propuesta.

Convencido que de que por haber sido elegido indirecta o directamente mediante el voto popular el diputado que hace gala de una prepotencia rara veces vista, incluso en la democracia de fachada que aun finge existir en Bolivia. Amenazando sin disimulo, cree que solo el es el pueblo y que todos los otros no deberían tener ni siquiera derecho a hablar.

 Pero exactamente ¿ quién se cree este sujeto,  que vive de los impuestos que pagan el resto de los ciudadanos, aun lo que no votaron por él ni su partido? ¿De qué clase de trastorno padece para proponer legalizar privar de sus derechos constitucionales, de sus libertades fundamentales , de su libre albedrio y libre expresión a otros tan ciudadanos como cualquiera?

El populismo podría enriquecer la convivencia en sentido de incluir la retorica popular y nacional con figuras menos académicas y acartonadas, con expresiones del pueblo, con ingredientes coloquiales y expresiones de sabiduría popular. Pero hablar y proponer como no lo haría ni un caballo empobrece profundamente un escenario ya muy esmirriado en otra cosa que no sea el compulsivo recurso de exhibir odio, resentimiento y miseria.

Como lo señala la conocida paradoja propuesta en 1945 por el filósofo austriaco Karl Popper, “una sociedad que manifiesta una tolerancia ilimitada pone en riesgo la existencia de dicha tolerancia. Esto, debido a que extender dicha indulgencia total a los y las intolerantes, significaría darles la oportunidad de destruir a los tolerantes, y con ello, la tolerancia en sí.”

Lo que queda de nuestra sociedad no puede seguir tolerando la brutalidad física, retórica y seudo judicial de forajidos como el diputado Cuellar.

domingo, 4 de abril de 2021

La pandemia, la economía, los derechos humanos y el medio ambiente son las urgencias

A días de cumplir 5 meses, la gestión del Movimiento al Socialismo encabezada por el Sr Morales Ayma y el Sr Arce Catacora parece encaminada a ser una peor copia de la que colmó la paciencia de los bolivianos luego de 14 años de abusos. Preocupa que el gobierno este ocupado en cualquier cosa menos en resolver los desafíos que priorizan todos los gobiernos del mundo, luego de un año considerado uno de los más difíciles de la historia reciente de la humanidad.

1.- Por increíble que parezca, fingir ignorar la pandemia y sustituirla por retorica política es básicamente lo que el gobierno ha definido como mecanismo para enfrentarla. Siguen los contagios, las muertes, pero el ministerio de salud es gobernado por la política más que por el objetivo de controlar el mal y aliviar el sufrimiento de quienes lo padecen. Atacando y restringiendo los derechos constitucionales de los médicos, con indiferencia ante el dolor, el Señor Arce llegó al extremo de decir en plena campaña electoral que “si no hay coordinación con las autoridades departamentales ni municipales, no van a llegar las vacunas” afirmación que varios analistas han coincidido constituiría por si sola un canallesco chantaje y evidencia suficiente para un juicio de crimen de lesa humanidad, categoría que no prescribe, aun si se grita mil veces “ fue golpe”

2.-No existe indicador económico que no refleje el impacto de la pandemia a nivel macroeconómico como en la realidad cotidiana de los bolivianos que ven como cada día se cierran más empresas y aumenta el desempleo. El PIB tuvo un decrecimiento del 8.4%, el desempleo urbano se ha triplicado mientras el subempleo ha aumentado cuatro veces. Frente a este complicadísimo panorama, con un nivel decreciente de las Reservas internacionales, que disminuyeron en 1000 Millones en relación al año pasado, y la reducción de las reservas de gas, la única respuesta del régimen ha sido imponer un presupuesto que disminuye el gasto en educación luego de un año prácticamente sin clases, otorgar un bono financiado con deuda y, en esencia, planificar solo una cosa: el endeudamiento de Bolivia y hablar de “golpe”.

3.- El gobierno ha mostrado en muy poco tiempo su falta de voluntad para respetar los derechos humanos recurriendo a la grosera manipulación de la justicia como mecanismo de persecución y criminalización de la política y de restricción de los derechos individuales. Esta permanente maniobra que encabeza el ministro de justicia en persona, tiene en la ex presidente constitucional Añez, algunos de sus ministros, así como generales de las fuerzas armadas y de la policía las victimas principales, cuya situación jurídica y carcelaria ha sido denunciada internacionalmente, todo con el objetivo de construir una posverdad sobre algo que incluso por escrito fue desmentido por el propio Sr. Morales, el supuesto” golpe”.

4.- Por si todo esto fuera poco, estos meses de gobierno del Sr Morales y del Sr. arce parecen ratificar la alevosa y deliberada política de destrucción del medio ambiente y de los genuinos recursos naturales de los bolivianos. La pandemia ha sido la situación ideal para que se prosiga con la quema descontrolada en gran parte del territorio y con una política de avasallamientos en municipios y áreas protegidas de Santa Cruz, Chuquisaca y Tarija que se han sumado a la deliberada acción de desmantelamiento de la institucionalidad del INRA y del SERNAP que incluso Morales respetó. Un verdadero golpe.

Instamos al gobierno a gobernar asumiendo su responsabilidad en materia de salud, economía, derechos humanos y medio ambiente que son los verdaderos problemas que enfrenta el pueblo boliviano y poner fin a una majadería estéril sobre una posverdad cuya consistencia se derrumba. No ocuparse de los verdaderos problemas, solo para agendar una narrativa falsa, es un acto de traición a los que votaron por el MAS y a quienes no lo hicieron y serán los propios gobernantes los que pagarán el precio de este desatino.  La Paz, marzo 28, 2021

Luis Eduardo Siles

Sobre la detención de Jeanine Añez

La ilegal, arbitraria y aberrante aprehensión de la ex presidente constitucional Jeanine Añez Chávez y de los ex ministros Álvaro Coímbra y Rodrigo Guzmán, así como de líderes de la sociedad civil como Yesid Molina en el marco de una campaña desatada por el gobierno en contra de la democracia y la libertad, nos obliga, luego de nuestro comunicado del 11 de marzo, a fijar nuevamente nuestra posición:

1.- Por primera vez en la historia de América Latina se pretende criminalizar la sucesión constitucional, figura que se dio luego del fraude de 2019, las protestas masivas, y la renuncia y fuga de Evo Morales y García Linera.

2.- Llama poderosamente la atención que, sin existir mandamiento de apremio ni citación previa, violando las garantías constitucionales de la ex presidente se proceda no solo a un arresto violento, amedrentando a su familia, sino que se la someta al maltrato deteniéndola en la carceleta de la fiscalía y se utilice el surrealista argumento de que se la ha detenido como ex senadora y no como ex presidente. Esto es una humillación a la persona de la ex presidente pero también a todas las mujeres de Bolivia y todos los bolivianos de bien.

3.- El señor Arce y su gabinete están jugando con fuego. Intentan relativizar su derrota electoral en las subnacionales amenazando no solo los principios del estado de derecho, creando una fábula de hechos que fueron legitimados por su propio partido y por la asamblea -que siguió no solo funcionado sino aprobando leyes-, y amenazan la convivencia pacífica entre bolivianos. Bien harían ellos y el sr Morales Ayma de tener presente la conocida advertencia de Confucio: “antes de embarcarte en un viaje de venganza cava dos tumbas “.

4. Respaldamos jurídica, política y moralmente en forma inequívoca a la ex presidente Añez y todas las demás víctimas de la cobarde represión que violando todo derecho constitucional se a instruido por parte del sr Arce Catacora.

                                                                                                          La Paz, marzo 13, 2021

 

Luis Eduardo Siles

El odio no debe imperar

 La ilegal aprehensión del almirante Flavio Gustavo Arce San Martín, así como la orden de detención dictada en contra del General de Ejército Williams Kaliman y el de policía Yuri Calderón y otros, en el marco de una campaña desatada por el gobierno en contra de la democracia, la Policía y las Fuerzas Armadas, nos obliga a fijar claramente nuestra posición como partido político democrático.

1.-La narrativa sobre un supuesto “golpe “en noviembre de 2019 es una burda manipulación de la verdad histórica que el régimen pretende instalar para intentar disimular su inoperancia en materia económica y su falta de resultados en materia de salud y vacunación. Lo que hubo es una legitima insurrección popular masiva producto de la indignación por un fraude electoral organizado por el MAS que ya había irrespetado el resultado de un referéndum nacional y la cobarde fuga de Evo Morales, García Linera y otros, precedida de sus renuncias.

2.- Hoy el régimen pretende vengarse de los mandos policiales y militares que se negaron a reprimir para imponer su fraude y que estarán siempre en la memoria del pueblo boliviano y paceño en particular por que cumplieron con su deber constitucional y condición de bolivianos de honor y de bien evitando actos terroristas y baños de sangre de imprevisibles consecuencias.

3.- El señor Arce y su gabinete están jugando con fuego. Intentan relativizar su derrota electoral en las subnacionales amenazando no solo los principios del estado de derecho, creando una fábula de hechos que fueron legitimados por su propio partido y por la asamblea -que siguió no solo funcionado sino aprobando leyes-, y amenazan la convivencia pacífica entre bolivianos. Bien harían ellos y el sr Morales Ayma de tener presente la conocida advertencia de Confucio: “antes de embarcarte en un viaje de venganza cava dos tumbas “.

4. Respaldamos en forma inequívoca a los policías y militares patriotas de Bolivia. Así mismo saludamos con respeto y admiración a esta esta dama, amparo de la libertad nacional como es Doña Amparo Carvajal quien, a la cabeza de la Asamblea permanente de derechos humanos, ha llamado a defender a nuestras instituciones, llamado al que nos adherimos con convicción y entusiasmo.

¡Viva Bolivia!                                                                                                La Paz, marzo 11, 2021

Luis Eduardo Siles

jueves, 28 de mayo de 2020

Interesadas simplificaciones



                                                                                                                                  
Parte de la involución en la calidad de la interpretación política, reducida  a consignas simplonas  que se repiten con una furia medieval, es la idea de que “si críticas a “A” es porque estas con “C”, simplificación grosera, casi estúpida, consecuencia de un mundo dividido entre “lovers”  y haters” donde no se ven grises, colores o matices solo se percibe una realidad donde todo es simple y fácil porque es binario, dividido, mecánicamente y sin apelación, en blanco o negro.

De esta forma se reducen realidades complejas y multivariables a una ilusión de simpleza  y se evita el proceso de estudiar, debatir e intentar comprender la  política y a los actores políticos como objetos de análisis que requieren de sofisticación analítica además de instinto.

 Así, habiendo sido anti masista desde el 22 de enero de 2006, basta que alguien manifieste su indignación con la reciente seguidilla de desaciertos del gobierno para ser tildado de “masista” o asimilado.
Lo propio ocurre con los que con gran frivolidad creen que de la lucha de 14 años, en la que gran parte de una generación sufrió discriminación, solo cuenta lo hecho en los últimos 21 días, negando los mártires de un proceso que va desde Roger Pinto a Cristian Urresti, pasando por más de 130 muertos, y miles de exilados, presos y perseguidos.

Los compulsivos del cálculo político creen que todos son de su condición, por ende criticar a “A” favorece a “B” y dan por descontado que si alguien lo hace es porque, desprovisto de principios y ética se deja, como ellos, controlar por su maquiavélica, interesada y mezquina mentalidad.

Los que critican el rumbo que ha tomado el gobierno de la señora Añez, su doble e inaceptable condición de candidata y presidente, la corrupción y mal uso de bienes públicos, no tienen, ni en su peor pesadilla, la idea de ver en el MAS una alternativa, son cabalmente los que creen que JUNTOS y su dirigentes estuvieron demasiado cerca del MAS durante 14 años y acabaron pareciéndoseles tanto que llegados al gobierno solo atinaron a comportarse con similares truculencias y cinismo. A quienes les irrita tanto cinismo, no han calculado beneficiar a nadie, solo a los que ya no quieren más cinismo.
Los críticos solo pretenden que Añez decline su candidatura, el pecado original de su gestión y  reconduzca las cosas.

La polarización entre “el MAS agrupación de “salvajes” y “nosotros” los de “Santa Jeanine” es la estrategia de la campaña oficialista cuyos artífices pretenden que les reditúe electoralmente de la misma forma que esa interpretación por parte del electorado  le sirvió a Carlos Mesa para acumular dos millones de votos y posicionarse como la personificación del voto” útil” en octubre de 2019.

A JUNTOS le sirve victimizarse mientras muestra un némesis sin aptitudes democráticas y mete miedo con sus acciones, a veces puestas en escena, para inspirar terror e incertidumbre y al MAS le sirve la destapada corrupción oficialista que insufló vigor en su discurso y que ya puede, implícitamente, compararse con los “otros” ladrones.

El intercambio de lodo reciproco entre los 2 frentes, en teoría los más extremos del espectro partidario, tiene exclusivamente un ganador que es obviamente el cercador de ciudades y una gran perdedora que es la democracia boliviana.

 La “forma evo” de hacer las cosas, el desparpajo del “yo le meto nomas”  de las puestas en escena, del engaño casi compulsivo, ya está siendo institucionalizada. El tráfico con la justicia, el juez Huancani  detenido como si rigiese la ley de la selva, la utilización de recursos públicos en campaña, la declaración de reserva del proceso, el hecho de que la presidenta solo grabe videos y no responda preguntas, lo prueban. Qué decir del  tufo a impostura en el que el “caiga quien caiga” solo sirve para maltratar a un incauto veterano ministro mientras el señor Mohammed Mostajo se pasea por el país, como, guardando las distancias, lo hacía la Sra. Achacollo.

El gobierno ha perdido el apoyo de gran parte de los partidos anti masistas y de no pocos ciudadanos independientes  lo que ha llevado a algunos dirigentes del MAS a creer que pueden frívolamente jugar el rol de una oposición convencional es decir de un partido que critica y  exige elecciones como si nada pasara al mismo tiempo que incentiva acciones de desestabilización.

Como si no estuviera en la memoria de los bolivianos los 14 años de corrupción y despilfarro, de violaciones y crímenes contra los derechos humanos.  Realidad histórica que el superlativo cinismo del candidato masista no podrá nunca cambiar, aun si tiene la desfachatez de pedir  un bono de más de 500 bs cuando sostuvo que con 100 alcanzaba, de reivindicar libertad de expresión cuando ellos la violaron o de hablar de transgénicos cuando fue Morales el que inició su legalización.

La polarización que se fomenta con fines electorales, sustentada en la simplificación y división entre “lovers” y “haters”, podría concluir en que muchos acaben por olvidar lo que realmente fue el masismo. Ello también sería la consecuencia de no haber iniciado las investigaciones, procesos y sanciones tanto en materia de corrupción como en los diferentes casos de violación de los derechos humanos en los 14 años de  oscuridad masista. Es jugar con fuego.
 

miércoles, 8 de febrero de 2017

Linereadas


Sobre todo después de la derrota del 21 de febrero el señor García Linera ha llamado la atención por la enfervorizada si no es histérica forma en que protagonizó una campaña dirigida a audiencias en las que, muy lejos de debatir,  se encuentra en posición de matón depredador  como cuando habla a niños en las escuelas.

El estilo barroco en la forma adquirió matices de excentricidad y finalmente  de franco desequilibrio, habiendo sido su salud mental puesta en cuestión no solo por sus hiperbólicas alusiones al sol y la luna sino por las muy graves, cobardes y miserables exhortaciones a que los niños se “pongan”  cartuchos de dinamita al estilo de los suicidas pseudo islámicos.

Más allá de la forma, el lenguaje verbal y corporal ríspido y la tonalidad hosca y áspera de su peroración que,  lo patológico es la distancia entre lo que Linera dice y lo que ha hecho.
En la última de sus alocuciones dirigidas a un público escolar, Linera ha expresado que “Si luchas, eres antiimperialista, anticolonialista y anticapitalista; el cielo es de vos.”

¿Anticapitalista?

Solo un trastornado podría afirmar, después de diez años de ejercicio casi irrestricto del poder que existió o existe un residuo de genuino anticapitalismo en la práctica masista, aunque las políticas económicas del gobierno se caracterizan por ser una suerte de capitalismo de amigotes como el que describe Gloria Álvarez, un capitalismo en el que se beneficia a determinados grupos de poder, es ostensible en el caso del grupo TOYOSA o a familiares del entorno presidencial y vicepresidencial, un capitalismo de tráfico de influencias pero económicamente algo que se asemeje al “socialismo” no es, salvo en la retórica. Ningún aspecto de lo que es una economía predominantemente capitalista,  libre mercado,  libre fijación de precios y tasas de interés, libre circulación de bienes, el lugar de la propiedad privada, la cooptación sindical, la libre contratación, el poderío del sistema financiero ha sido tocado, ni siquiera epidérmicamente aunque obviamente los niveles de corrupción amiguismo y manipulación política distorsionan lo que debiera ser una sana competencia entre agentes económicos. Es más se ha incentivado aunque matizado por la corrupción, la  competencia en la producción de coca y cocaína, el contrabando así como la depredación de áreas protegidas y de los ecosistemas, la violación de los derechos laborales extremos que republicas que fomentan la libre empresa obviamente no permiten,  Bolivia es hoy, como lo fue desde 1985 pero mucho más un país de libre comercio donde la mano invisible ha sido remplazado por el tráfico de influencias y la coima invisible, y nada de lo que la retórica constitucional diga o los fetiches de empresas estatales en su mayoría quebradas cambia un milímetro a esa realidad.

¿Antimperialista?

Más que anti imperialista, la versión local del idiota latinoamericano, que personifica el falso licenciado y terrorista es anti norte americana, Por razones que presumiblemente se remontan a complejos individuales y colectivos es a los Estados Unidos a los que hay que odiar, no incluyendo esto a Europa, Canadá y mucho menos al gran imperio Chino, que ha venido a ocupar en la práctica, el lugar que Estados Unidos solo ocupo en la mente y en la consigna populista.  El caso CAMC parece ser la punta del iceberg de una verdadera invasión de súbditos chinos en su mayoría ligados al gobierno imperial, no de empresarios privados o turistas. Lo que hay aquí es una genuina ocupación del territorio, la economía y los recursos naturales de Bolivia por parte de capitales y personas venidas del imperio de oriente, la segunda economía mundial, con el afán de acabar como termitas con la riqueza nacional, sin inhibirse ante las leyes y fomentando la corrupción entre estados.  Esta genuina completa e indiscutible venta y entrega de la patria a los chinos supone además una consecuencia de gran devastación sobre la estructura laboral, social e incluso cultural de nuestros habitantes, especialmente los aymara y quechua, muchos de los cuales son obreros, mercaderes y trabajadores del campo y las ciudades así como empresarios y emprendedores  y que son en casos empleados violando las leyes y en otros sufren de una competencia desleal ya que ellos no tiene a un estado imperial que los socape.

¿Anticolonialista?

La entrega de Bolivia al imperio chino se acompaña de la utilización de categorías discursivas manipuladas para dar la impresión de que existe aquí un proceso de descolonización el mismo que no es verificable a nivel empírico ni en lo que concierne a la economía, entregada al imperio chino, ni como categoría sociológico cultural. En un mundo en inexorable e irreversible proceso de globalización económica, y cultural la hipotética descolonización puede prescindir de la segmentación de Bolivia en grupos discriminados en base a su hipotética raza o color de piel. Esto no es anti colonialismo, es fascismo y un retroceso de décadas que ha dividido y enfrentado innecesariamente a los bolivianos creando a ciudadanos “indígenas”  como si los que supuestamente no lo son fueran “alienígenas” y reeditando la manipulación de lo aymara y quechua con fines de beneficio político partidario como hubo  la tendencia a hacerlo en los años sesentas y setentas y el pacto “militar campesino”, un “pacto” para que los poderosos sigan usufructuando del poder y la corrupción

¿El cielo es de vos?

La retórica vicepresidencial merece ser objeto de un estudio más detallado ya que detrás de la lógica de odio, terrorismo y el un nivel de cinismo descomunal y surrealista se esconde una de las razones que ha generado violencia, agresividad, linchamientos y ha enfermado el alma de Bolivia, a tal punto que las recientes muertes en la Alcaldía alteña el linchamiento del vice ministro de seguridad interior y la masacre de 6 mineros se han vuelto eventos banales.  Ese es el “cielo” de García linera, un  infierno por que algún día será juzgado.










Por una política integral del transporte

El confuso escenario del debate público nacional podría dar la apariencia de que en él se discuten  temas políticos ideológicos y sus correlatos prácticos o cuestiones centrales de la sociedad y su futuro. En realidad,  lo que más hay es una fatigante repetición de consignas de uno y otro lado casi siempre centradas en descalificar a  las personas y  el pasado individual y colectivo.

Esto limita las posibilidades de que el debate se concentre en temas concretos que estén desprovistos de tinte político y que visibilicen las consecuencias de las políticas públicas. Un caso manifiesto es el del transporte en todas sus dimensiones. Como pocos este sector es transversal a la economía pública y privada y a la existencia diaria de  todos los ciudadanos, donde quiera que vivan o trabajen.

No obstante, lo que rige es el caos. El ejecutivo instala teleféricos no solo sin licitación ni transparencia sino sin coordinación con las autoridades locales. Ofrece carreteras, trenes  rapidos y nuevos teleféricos en similares condiciones e insiste en una carretera por el TIPNIS independientemente de lo que opinen los que allí viven, o para ser preciso, quien sea. El alcalde paceño pone  en funcionamiento buses administrados por la comuna sin tomar en cuenta al gobierno central ni mucho menos a minibuseros y sindicatos de transporte contra los que libra una suerte de guerra de insultos más que un intercambio de ideas.

Propuestas elementales en las ciudades como “la prioridad a la derecha”(o a la izquierda), que los vehículos deben detenerse ante un peatón que cruza  o que existan horarios para la circulación de vehículos de carga o maquinaria pesada ni siquiera son objeto de intentos. En su lugar,  en La Paz son las muy simpáticas cebras, -pagadas con dinero público hace más de una década, las que se promueve a pesar de que no han cambiado un ápice a la cultura ciudadana o la seguridad de peatones o conductores

Policías, Cebras y Guardias municipales se disputan, como en un carnaval,  la farsa de intentar poner orden y existen quienes desde el municipio instigan al odio contra minibuseros y afines como si no tuvieran derecho al trabajo. Los transportistas pesados se enfrentan con la policía, los del transporte sindicalizado optan por los chicotazos, en el aeropuerto de Cochabamba hay una docena de aviones botados como chatarra, las cifras del teleférico son un secreto de estado y hay rompe muelles cada cien metros en algunas partes mientras que donde se necesitan no existen. Bocina y basura son lo único universal.

A nivel internacional los corredores transoceánicos que se proyectan no incluyen a Bolivia pese a su privilegiada posición geográfica pero como se trata de realidades  de largo plazo nadie se da por enterado, mucho menos el Sr Canciller, cabeza de una repartición publica que hace 10 años solo cosecha fracasos. Quizás entre las razones de este eventual y grave marginamiento  este que fue el presidente actual el que instituyó, legitimó y institucionalizó el salvaje bloqueo de carreteras como mecanismo de presión extorsiva de un grupo social hacia el resto de la sociedad al punto de que su legado incluirá aquello, que nada se puede obtener en Bolivia hablando, solo bloqueando.


Urge intentar despolitizar esta columna vertebral de la actividad económica y de la calidad de vida que es el transporte y formular y definir un conjunto de genuinas  políticas públicas, es decir iniciativas estudiadas, consultadas, planificadas y coordinadas. Sería una oportunidad para que el gobierno, por primera vez en más de diez años, intente fungir como tal, es decir poniendo de lado sus intereses políticos de corto plazo e invirtiendo en una estrategia de largo plazo con la nación, no el aplauso fácil,  en mente. 

viernes, 11 de octubre de 2013

Ante los desafíos del presente



Mas de 60 años han transcurrido desde el 9 de abril de 1952,  10 desde el golpe de estado de 2003 que dio inicio a un proceso de involución política, social, económica  e institucional en el que se debate la Nación hoy, signado por  un retroceso en la vigencia de las garantías constitucionales, la creciente violación de los derechos humanos y la utilización de una amplia gama de mecanismos prebendales y  de manipulación mediática, para, entre otras cosas, disimular el hecho de que la economía que crece es solo la que esta ligada al narcotráfico, que no existe mejora real en la situación de los mas pobres  y  que lo único que se incentiva es la informalidad en todas sus variantes.

A casi una década de la forzada renuncia del Presidente Sánchez de Lozada, el balance de lo efectivamente construido en el autodenominado “proceso de cambio” solo puede ser hecho realizando un recuento de los daños: El “cambio” había consistido en cambiar los nombres de todo, empezando por el nombre del país mismo,  el repetir con un furia reiterativa propiamente medieval ciertas consignas, y cambiar nada de verdad, sin dejar de acusar cada dos palabras a alguien de golpe o conspiración. 

Las áreas de la economía que ha sufrido los mazazos de la incompetencia oficial incluyen a la textilera mas grande del país, la industria minera, sometida a una rifa nefasta mediante la cual se entrega no al estado sino a asaltantes lo que era de inversores legales, la agropecuaria administrada con el instinto del odio y la venganza política mas que con otro criterio, el transporte aéreo una pesadilla en la que actúan inversores sin dinero y salvadores que no quieren sino destruir, todo bajo el telón de fondo de “empresas estatales” fundadas con dinero publico y administradas como feudos del partido de gobierno que no son mas que hechos de descarada corrupción.

Institucionalmente, el poder legislativo que se inflado en el numero de  miembros  titulares y suplentes solo para satisfacer las necesidades de sobre representación oficialista, ha aprobado, entre otras cosas,  leyes en ingles sin traducirlas y constituye mucho mas que en el pasado una instancia de mera aprobación ovejuna de las decisiones del ejecutivo. Algo comparable se pude concluir de las asambleas departamentales, compuestas por un ejército de burócratas elegidos y nombrados, con escasísimos resultados que beneficien a los ciudadanos.

El poder judicial, constituido luego de las vergonzosa elecciones judiciales, cuyo resultado el oficialismo  ignoró sin en el menor pudor,  ha alcanzado nuevas cimas de ridiculez al sostener reiteradamente uno de sus miembros, “el mas votado” que toma sus decisiones basado en la lectura de la hoja de coca. El ministerio público se ha transformado en el brazo operativo de la persecución política  contra opositores y funciona como una inquisición medieval con una vara para los oficialistas y otra muy diferente contra los opositores, llegando a extremos caricaturescos de cinismo y desvergüenza. 

El asalto a la contraloría, y al poder electoral, de los pocos resabios de institucionalidad que aun funcionaban, no fue más que la confirmación de una constante del gobierno de Evo Morales :  la aversión a todo lo que pueda significar control, fiscalización, arbitraje objetivo o contra peso. El puñado de opositores que hacían la diferencia en el Senado al principio  podría obligar a concertar? Se organizó a hordas de a miles para amedrentarlos. El poder judicial podría constituirse en un factor de equilibrio, de respeto por la constitucionalidad? Turbas de lanza dinamitas, procesos, y chantajes fue la respuesta. Los medios de comunicación, juegan su rol de investigación y de denuncia como en cualquier sociedad contemporánea? El presidente encabezó personalmente una campaña de difamación, agresión y humillación a los periodistas de Bolivia cuyas características, entre otras cosas, incluyó  el caso del asesinato en manos de una turba del periodista Carlos Quispe, y el atentado a un canal de televisión en el que participó un miembro de la guardia presidencial. 

Comparable suerte corrieron instancias nacionales e internacionales tan diferentes como la DEA, el CIADI, los diputados fiscalizadores, la Corte Electoral convertida en una caricatura, y hasta los contra pesos éticos como la Iglesia Católica y algunas Iglesias evangélicas  sometidos a un asedio irracional con argumentos miserables. Todos groseramente vilipendiados, expulsados o desconocidos en cuanto hubo la posibilidad de que fiscalicen, controlen o arbitren alguna temática que incomode al oficialismo, sea el exponencial crecimiento en la producción de cocaína, o casos de presunta corrupción en otros ámbitos.

Ante estos hechos, y luego de haber permanecido en una suerte de pasividad voluntariamente admitida, producto, ente otras cosas, de la necesidad de que la nación se desintoxique de la incesante e infamante letanía oficialista,  los militantes y  dirigentes  del Movimiento nacionalista revolucionario debemos declarar nuestra irrevocable y comprometida decisión de construir un proyecto político que evita la desintegración nacional a la que necesariamente nos dirigimos de persistir esta siniestra dinámica de un estado forajido que es lo que el masismo esta sembrando, un estado en el que rige la ley de la selva y se impone la fuerza de la turba mas violenta.

El Movimiento Nacionalista Revolucionario , cuyo eje ideológico histórico se funda en la alianza de clases, una visión de nación basada en el respeto a las autonomías pero en la construcción de una sola nación, la nación boliviana, estará absolutamente presente y activo en el escenario político nacional de los próximos años luego de un proceso de refundación que se inicia aquí y ahora.

Es imprescindible reconducir los cambios que si requiere la nación por el camino de la madurez democrática, el respeto a los derechos humanos y le restablecimiento del estado de derecho y la vigencia de las garantías constitucionales de un estado civilizado y que es parte de la comunidad internacional de naciones.
Es paso obligado, institucional, moral y político, recuperar el lugar de la fraternidad entre miembros de una sola nación, mujeres y hombres que debemos construir con un horizonte común de hermandad, sensibilidad y amor. Ninguna nación podrá crecer y transitar hacia alturas iluminadas si insistimos en el corporativismo secante en el que lo único que cuenta es lo que beneficie al gremio.

Citando a Paz Estenssoro “ No se vislumbra salvación posible sin un plan social, económico y jurídico que corrija el desbarajuste existente en la nación. La patria se nos esta muriendo y es preciso no eludir ningún recurso para un tratamiento de emergencia  que detenga el desenlace. O tenemos el valor moral  con su secuela de sacrificios para plantear de modo radical una nueva política o sencillamente, con gran dolor para todos, Bolivia se nos muere. Ha llegado la hora en que debemos meditar sin cálculos egoístas  ni mezquindades en que medida podemos contribuir todos y cada uno de los integrantes de la comunidad nacionalista y revolucionaria para salvar a la patria. la alternativa es lanzarnos al precipicio de las confrontaciones que no resuelven nuestros problemas esenciales”

El riesgo para  nuestra  comatosa democracia es no sólo su regresión, sino su propia viabilidad en el mediano plazo ante los profundos desequilibrios sociales y el estallido de la violencia que es el resultado lógico de una cultura política prevaleciente dese hace seis años en la que nada se concibe sino es mediante el bloqueo y la presión.

Nuestro reto es re­vertir esta situación , dar un golpe de timón con el que la nación recupere el rumbo para que  demos respuestas especificas que permitan un combate frontal a la  desinstitucionalización, la pobreza y a la desigualdad; que sea a través del desarrollo económi­co, con empresas y  empleos formales y una mejor distribución de la riqueza , como logremos no sólo la justicia social, sino poner a salvo la democracia, restaurar el Estado de derecho, darle sustentabilidad al crecimiento y recuperar nuestro rol en el contexto latinoamericano, uno en el que seamos artífices de la paz y del dialogo en lugar de parece los pandilleros del barrio.

Estamos consientes que el camino que debemos recorrer será arduo. Tenemos al frente un adversario formidable, que no respeta las reglas ni de la democracia, ni de la bolivianidad, ni de  la paz ni de la guerra, capaz de absolutamente cualquier cosa con tal de reproducir el poder, siendo todos los otros aspectos de la vida nacional o la nación misma, secundarios en relación a sus insaciable apetito de poder. 

La visión de Bolivia que queremos construir para nuestros hijos es una sociedad fraterna, de igualdad de oportunidades, alianza de clases y desarrollo sustentado en el esfuerzo y en una democracia que respetando las leyes, funcione a satisfacción de sus integrantes. Superar las desigualdades regionales y sociales y construir una nueva sociedad que desmonte la división étnica y la lógica fratricida,  implica crear las bases económicas y jurídicas para la generación de riqueza, organizar una economía moderna, sus­tentada en el dinamismo del mercado interno y com­petitiva en el entorno , así como alentar una mejor distribución del ingreso . Esto requiere a su vez acciones responsables de reforma polí­tica e institucional, con una visión de mediano y largo plazo con las cuales podamos superar la ya obsoleta idea de que la libre acción del mercado es capaz de generar, el desarrollo económico del país o peor aun, la practica de estos últimos años que ha deliberadamente  favorecido la informalidad, la ilegalidad y el narcotráfico. 

El Estado es necesario para conducir la marcha de la economía y regular el mercado mediante polí­ticas transparentes que ofrezcan certidumbre. Por esto, es indispensable rediseñar el papel que debe desempeñar, fortalecer sus capacidades y asumir el propósito de crecer, generar empleo y mejorar la distri­bución de la riqueza. La única manera de emprender un proceso de cre­cimiento alto y sostenido es con una nueva política de desarrollo económico que genere los empleos necesarios, aliente la productividad, genere incentivos para el uso racional de nuestros recursos, privilegiando la conservación del medio ambiente  y garantice un clima de certidumbre para la inversión y el trabajo.

Sabemos que nos espera un largo camino, un camino  lleno de obstáculos y de sorpresas.  No les tenemos miedo, el MNR, intrínsecamente ligado a la historia y la a la liberación de Bolivia toma esta nueva prueba como la de una nueva liberación, imprescindible para evitar la desaparición de Bolivia y de los valores de  convivencia pacifica, prosperidad y desarrollo que todos anhelamos.

Luis Eduardo Siles
Portavoz Nacional

sábado, 8 de septiembre de 2012

COMUNICADO DEL MNR sobre el rechazo a la Extradicion del Ex Presidente Sanchez de Lozada

LA VERDAD TARDA, PERO LLEGA


El Departamento de Estado como el Departamento de Justicia de los Estados Unidos de América han rechazado en forma definitiva la extradición del ex Presidente Sánchez de Lozada basándose en el argumento de la falta de base legal y fáctica de las acusaciones así como en la idea que en los E.E. U.U. ningún Presidente podría ser juzgado por cumplir con la obligación constitucional de defender la democracia y la Paz social ante un proceso subversivo que derivó en un golpe de estado.

Se trata de  una decisión soberana del poder ejecutivo de  los E.E.U.U., luego de la valoración de los hechos y del Derecho, la misma que puede ser interpretada como una ratificación inobjetable de lo que ya  había sido establecido a nivel judicial  por la Corte de apelaciones de los Estados Unidos para el Distrito once, el 29 de agosto de 2011.

Los hechos de octubre de 2003 fueron un hito central del proceso de desestabilización de la democracia liderizado por  intereses extranjeros y por quienes hoy gobiernan y estuvo marcado  por un incesante llamado al bloqueo, a la violencia, a la insurrección armada y a la guerra civil. Repitiendo consignas falaces y envenenando el alma del pueblo boliviano, hoy siguen intoxicando  la posibilidad  de debate alguno mediante la repetición incesante  de mentiras descomunales, como las que se dijeron sobre el gas. Con ellas se  soliviantó a la población de El Alto y se enfrentó al boliviano contra su hermano con la pérdida lamentable de vidas humanas, incluyendo civiles, militares y  policías. Esto es público y consta no solo en la memoria histórica colectiva sino en cientos de registros de medios de comunicación.

A 9 años de aquel infausto acontecimiento el pueblo boliviano puede juzgar con la razón y sin pasión que la venta del gas era una necesidad, que la nacionalización fue sólo discurso porque en los hechos hubo renovación de los contratos con las empresas petroleras que hoy reciben mayores beneficios que antes, y que YPFB se ha convertido en el objeto del saqueo y latrocinio más descarado que haya ocurrido en Bolivia. 

 En el pseudo proceso judicial posterior sobre los hechos,  se intentó tapar la verdad, con la amnistía  a favor de los dirigentes político–sindicales, decretada por el señor Carlos Mesa y así se burló a la justicia y a las víctimas en su dolor. Los dirigentes del MNR de esos días fueron los primeros  conejillos de Indias de la instrumentalización de la politización de la justicia contra cientos de bolivianos. 

Desde el gobierno, los verdaderos responsables han hecho de la justicia un instrumento político, dirigido a satisfacer sus necesidades  de mantenerse en el poder, no dudando para ello en calumniar sin tregua, encarcelar, enjuiciar, perseguir y desterrar tanto a los que derrocaron en 2003 como a los integrantes de la oposición actual.  Si el senador Roger Pinto se asiló luego de padecer  un verdadero linchamiento jurídico con 21 procesos y corría el riesgo de ser asesinado, que podemos decir de la senadora Carmen Eva  González, con 18 juicios abiertos así como de los más de 500 compatriotas refugiados a través del mundo según el ACNUR y de los dantescos linchamientos con los que se administra hoy justicia en Bolivia.

Dios, la Historia y el Pueblo juzgaran a los verdaderos responsables del golpe de estado de hace 9 años  y  a los autores de lo ocurrido después ya que Bolivia vive hoy más que nunca regida por la lógica de la violencia, habiéndose sembrado niveles de racismo, xenofobia y odio incompatibles con la construcción de un futuro harmonioso.  Una vez más hacemos un llamado a los bolivianos de bien, que creen en la democracia y la fraternidad, a buscar por sobre todas las cosas la verdad. 

MOVIMIENTO NACIONALISTA REVOLUCIONARIO