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martes, 3 de septiembre de 2024

¿Unidad que resta o división que suma ?

 

Los bolivianos somos afectos a buscar, y tener la impresión de encontrar, panaceas para todos nuestros problemas. Estamos convencidos que si linchamos a una presidente política e incluso físicamente, todo se solucionará. Para acabar con nuestro sub desarrollo, recuperar el mar era la solución. ¿No funcionan los partidos políticos ? ¡La bala de la plata son las agrupaciones ciudadanas! ¿ La economía  no satisface las expectativas? Los unos plantean estatizarlo todo y los otros privatizar hasta la presidencia. Que decir de las virtudes del federalismo para algunos. Gracias a él, si los escuchamos, tendremos un salto cuántico hacia la concreción de la perfección divina hecha organización política.

Algo comparable sucede con la idea de la unidad político electoral en primera vuelta. Para ganarle al MAS el único camino es la unidad, no importa con quienes, a qué precio, ni en qué condiciones. Lo UNICO que importa es que se concrete todo alrededor de una sola persona, cuyas virtudes y defectos son completamente irrelevantes si es que alguna encuesta o votación virtual  lo ha ubicado como quien encarne la unidad opositora.

Apenas se atreve hablar alguien de opciones consideradas "chicas" no le salta el MAS, lo hacen los `propios "opositores" diciendo que "como se atreve, que no tiene posibilidades, que hay que unirse etc.. Así, Jesucristo podría ser candidato, pero Satanás le ganaría porque "hay que unirse"… De todas las panaceas, el ideal de la unidad opositora antes de la primera vuelta es algo que todos los integrantes de las oposiciones, con no poca hipocresía, señalan ser su prioridad. Los unos agitan este objetivo por que creen que la dichosa unidad se realizara alrededor de ellos, y otros lo hacen por no salirse del área de confort que brinda la hipocresía políticamente correcta.

La unidad así entendida  parte del supuesto  de que en política dos mas dos son cuatro o hasta cinco cuando en realidad dos mas dos pueden sumar tres o menos. 

Como lo señala el periodista Raúl Peñaranda en un artículo bajo el título de “la innecesaria candidatura única de la oposición” el concentrar las fuerzas en una sola persona garantiza únicamente que esta sea el blanco fácil de las agresiones oficialistas como ocurrió con María Corina Machado y en ningún caso garantiza el triunfo puesto que implica eliminar todos los huevos para poner uno solo en la canasta, con su obvia vulnerabilidad, como también ocurrió en México.

Significa además marginar a indecisos y masistas arrepentidos en 1 era vuelta ya que estos se mostrarían escépticos de apoyar a un candidato cuyo único atributo seria su anti masismo.

En Bolivia una buena parte de la militancia y de los simpatizantes de partidos y candidatos se mueven en base a un cálculo utilitarista que básicamente se basa en las posibilidades de obtener un empleo, granjería o situación de privilegio con el ganador. Por otro lado, los que no obedecen a esta lógica y votan por razones de simpatía personal o afinidad ideológica pueden perfectamente encontrar indigesto o hasta imposible votar por quien esta en el otro extremo de lo que siempre defendieron, por mucha apariencia de antimasista que este tenga.

En ambos casos, la unidad en primera vuelta restará, no sumará, sobre todo si es impuesta, forzada y sin debate y competencia previa. Los unitaristas parten sin embargo de la base de que no importa que en ella cohabiten izquierdistas, derechistas, demócratas, o autoritarios corruptos u honrados liberales o socialistas, funcionales y genuinos, no importa que se crucen no solo ríos sino mares de sangre, diferencias y distancias, lo único que importa es que haya un solo candidato.

Esta pone paradójicamente la evaluación de las luces y sombras de los pre candidatos en segundo o tercer lugar. Lo único que cuenta es que haya un candidato no importa quien sea, sus convicciones o cuales sus antecedentes, valores o principios. Por lo tanto, no hay verdadero debate, como ya tenemos candidato único, que importan la economía, las propuestas, los temas, el liberalismo o el socialismo, lo único que importa es que ya tenemos un candidato. La confrontación de ideas o la evaluación de conocimientos pasa a ser secundaria, accesoria y hasta irrelevante.

La no aceptación de la unidad mecánica conlleva el enojo feroz e irracional de los unitaristas que descalifican con furia a quien se atreva a decir que no está de acuerdo con la unidad no debatida y desde antes de la primera vuelta.  Es en realidad, el argumento descalificatorio mas contundente contra un opositor, no importan sus antecedentes, calidad intrínseca como candidato o persona, al no dar su apoyo a la unidad eso lo convierte, mas que en un adversario, en un traidor.

No importa como en el caso de un ex presidente que muchos digan que es “el mejor candidato” pero al no apoyar la unidad sin condiciones queda fuera del proceso ipso facto, ni se evalúan sus propuestas o atributos. En 2019 el elegido de la “unidad” y su partido no hicieron ni control electoral, ni en rigor esfuerzo algún para seducir a sus potenciales aliados, despreciándolos. En realidad, algunos dirían que hicieron una campaña cómoda y que en el fondo no querían ganar. Sin embargo, las encuestas dicen que de nuevo va primero, a su vez este, sabedor de que esa situación le asegura supuestamente el apoyo de todos, ya no hace ningún esfuerzo.

La unidad fanatizada e impuesta da la idea de que en Bolivia el MAS nos quitó no solo todos nuestros recursos y nuestra democracia sino también nuestras identidades políticas e ideológicas, los recorridos colectivos e individuales que hacen a una identidad política, hasta nuestra personalidad, todo deben borrarse o pasar a ser accesorios, para apoyar a un solo candidato.

De esta forma la oposición queda realmente dividida, los nobles y buenos defensores de la unidad no importa alrededor de que sino solo de quien y los mezquinos y egoístas, individualistas y ciegos propugnadores de que, por lo menos en la 1 era vuelta cada uno diga lo que tiene que decir. Pero más allá de eso queda silenciada, reducida a ser parte de un adefesio en el que no hay lugar para las pasiones ni convicciones, los debates ni las propuestas, mas aun si el “elegido” como sucedió la ultima vez, en realidad no muestra intención  alguna de considerar a todos en forma proactiva y por lo tanto desmotiva a muchos de sus eventuales adherentes.

El escenario tiene entonces a un MAS dividido y a una oposición mucho mas que dividida, desmotivada, con una parte vaciada de su espíritu y razón de ser, como soldados desanimados que ignoran el sentido del combate, conminados a luchar siguiendo a quien no dice por dónde, con qué y hacia dónde quiere llegar.  

El único camino para construir un proceso de unidad y concertación opositora pasa por empezar no por “alrededor de quien” sino alrededor de “que” es decir el conjunto de propuestas ideas y visiones que encarna las diferentes personalidades deben necesariamente pasar por un debate en profundidad y una compulsa que excluya a las encuestas como proceso dirimidor.  Las selecciones finales de candidatos debieran hipotéticamente   realizarse en primarias cuyo problema central es quien las financiaría y como se garantizaría la imparcialidad y consistencia de quienes las administren.

Por último, hablar de unidad o de división sin asegurarse que se haya cambiado totalmente las posibilidades de reedición del fraude, que se cuente con un padrón confiable para todos y que el estado no sea del uso y abuso del partido oficialista es una tarea básica sin la cual todo participación unitaria o atomizada carece de sentido.

Es absolutamente inconcebible que dado el estado actual de la economía y la polarización de los 2 sectores masistas estos puedan alcanzar el 40 % de los votos sin fraude y manipulación. Queda por saber si la oposición priorizará la denuncia de ese estado de cosas o ira sumisa al fraude.

Lo propio con la no priorización de un control electoral real, organizado y financiado, una tarea de envergadura que necesariamente tiene que ser llevada cabo con la debida anticipación y logística, en forma concienzuda y seria, el ejemplo de Venezuela no necesita de mayores ahondamientos.

Si no se cumple este recorrido estratégico a lo único que iremos unidos es a un nuevo fraude electoral y al matadero político, no solo perdiendo la elección, sino también la dignidad.

jueves, 28 de mayo de 2020

Pudo ser Lidia pero parece que va camino a ser emula de Evo


En medio de la pandemia las elecciones han sido postergadas para una fecha aún no muy precisa. La Paz social que aparentemente existe es solo una ilusión provocada por la cuarentena, no se debería apostar a que durará indefinidamente. Nunca es tarde para restituir la ética y la decencia a un proceso político. ¿No será el momento en que la Señora Jeanine decline su candidatura y convoque a un gobierno de unidad nacional para fijar prioridades para el resto de su gestión?

Las semejanzas entre Jeanine Añez y su gobierno con Evo Morales son cada día más evidentes, lo que ha llevado a un fin de la luna de miel que, como todo gobierno novel, mantenía con la mayoría ciudadana. Lejos de alegrarnos, esto nos preocupa. ¿No era ella la que iba a representar un gobierno distinto, una verdadero cambio poco menos que de era?

Cuando asumió, la mayoría sentimos una bocanada de aire fresco que nos hizo dar por derrotado un estilo de gobierno cargado de corrupción, amedrentamiento, narcotráfico, toma del sistema judicial y electoral y de todos los desaciertos que mancharon nuestro país durante 14 años. Ella simbolizaba el comienzo una etapa de transición que nos llevaría a alturas iluminadas después de años de oscuridad. Fuimos muchos los que participamos en la lucha por recuperar la democracia y la expectativa y optimismo eran  grandes.

Cuando llegó a la silla presidencial insistí que ella debía de cumplir la labor de Lidia Gueiler, una etapa de transición, convocar a elecciones y asegurar la pacificación, una oportunidad para quien tenga genuinos valores espirituales. De haber imitado a quien fuera la segunda presidente mujer de América, hubiese acumulado un capital político mayúsculo y asegurado su presencia en las lides políticas con respeto nacional e internacional por mucho tiempo. Pero con tristeza, hoy por hoy da la impresión de que  de tener la posibilidad de ser  Lidia, Jeanine parece estar en camino en pasar a la historia como una emula de Morales.

Pese a haber prometido varias veces que no sería candidata, Jeanine Añez faltó a su compromiso y pasó a ser simultáneamente presidenta y candidata.  De confirmarse la misma se convertirá en el segundo presidente de este siglo en candidatear a la presidencia estando en funciones. El otro fue Evo Morales Ayma.

El expresidente alegaba que lo discriminaban por  indígena, el  entorno de la Sra. Añez  se encarga de victimizarla por ser mujer, respondiendo a las críticas señalando el inveterado carácter misógino de quien las haga. Morales utilizaba ritos pre hispánicos para poner un sello de espiritualidad “indígena y ancestral”, al mismo tiempo que abogaba por el laicismo. Añez, por su lado, no era especialmente conocida por religiosidad, pero  utilizó durante sus apariciones la Biblia como  símbolo y hasta el ayuno como solución.

Sus ministros y hasta su familia utilizaron aviones oficiales para asistir a eventos violando la cuarentena emulando así uno de las costumbres más criticadas de Morales que iba en helicóptero las 30 cuadras que separan la residencia presidencial a palacio.

Los viernes se distribuye una edición gratuita del periódico Bolivia (antes Cambio), cuando los diarios del país atraviesan una de las peores crisis debido a la cuarentena. La Asociación Nacional de Prensa califico esto como competencia desleal y decenas de firmas del gremio  enviaron una carta pidiendo ayuda. Hasta hoy no se conoce una respuesta. Al igual que lo era el pasquín Cambio, el vocero oficialista de hoy solo realiza loas y zalamerías al poder con muy poca critica o investigación.

La Sra. Añez solo aparece en televisión para anunciar bonos y otras “buenas noticias”, un paso más allá de Evo Morales que cuando era confrontado a algún tema álgido alegaba “desconocimiento “, ella sencillamente no los toca.

Comparablemente al gobierno del MAS en el que había información reservada, hoy en día solo existe información parcial sobre los contagios, fallecidos y recuperados de la pandemia pero escasamente sobre los insumos médicos, el destino de las donaciones o en definitiva, datos concretos sobre las tendencias que goce de credibilidad oficial.

Se avecina una descomunal crisis económica, la Señora Añez ya dispuso ingentes cantidades de dinero contrayendo deuda para repartir efectivo a una gran parte del país, lo que era una necesidad inaplazable dada la pandemia. Tampoco ha abrogado el decreto 3973 que  permitió las “quemas controladas” y que fue el origen de los dantescos incendios de la Chiquitania en 2019 en el que se perdió un millón de hectáreas de bosques y miles de millones de animales se quemaron vivos.

Sin intentar abrir el debate, la presidenta aprobó entre gallos y medianoche, el Decreto 4232, que acelera el proceso para que en Bolivia se trabaje con semillas transgénicas irrespetando lo explícitamente establecido en la Constitución. En los últimos días intentó poner en vigencia muy cuestionadas restricciones a la libertad de expresión, después retrocedió solo para enredarse en un confuso episodio sobre respiradores y su utilidad.

La Presidente y su partido debieran recapacitar sobre la pertinencia de su candidatura.

 

 

 


domingo, 12 de agosto de 2012

Una cuestión de identidad

Ante las críticas por la omisión de la categoría “mestizo” en la boleta censal, los voceros oficiales señalan que esta no es una decisión “racial” sino “cultural” para reafirmar la identidad nacional mediante la auto identificación étnico cultural, proceso en el cual  puede considerarse la opción “boliviano” pero en ningún caso “mestizo” que reflejaría una  “falta de identidad”.

Curioso argumento de un gobierno que se reclama como el más inclusivo pero comprensible al analizar precisamente sus indisimulables problemas de identidad individual y colectiva. El Presidente, supuesto  paladín de los indígenas, de la madre tierra y de la soberanía nacional tiene un apellido español, no habla  idioma  indígena, y está dispuesto a ser acusado de etnocidio en contra de los mismos indígenas con tal de destruir un área  protegida y hacer una carretera apoyado en las directivas que emanan  desde la Habana,  Caracas y hasta Teherán. El vicepresidente, cuyo pasado, “los terroristas de hoy son los héroes del mañana “ ha dicho el,  se contradice con el de presidente de la instancia democrática por excelencia como  el parlamento,  sufre, según el rumor popular, hasta de problemas de  identidad sexual, hecho al que nunca se ha referido pero que en principio su matrimonio debería contribuir a desmentir, aunque es más difícil que ello ocurra con otras acusaciones y hasta con sus corbatas, inexistentes como candidato, de rigor como vicepresidente. Peculiarmente,  las nupcias vicepresidenciales no se realizarán con una señorita Mamani o Quispe  pero si en Tiawanaku, lo que solo confundirá aun más las cosas.

Pero es en la distancia entre la retórica y la acción  donde esta falta de identidad adquiere dramatismo. Peroran sobre una supuesta visión “socialista” o “anticapitalista” entre otras, que en realidad son exclusivamente verborragia sin ninguna consecuencia. ¿Es plantar coca “socialista”? Cambiarle el nombre a un bono creado por el “liberal” Sánchez de Lozada es  lo más “socialista” que ha hecho el régimen, cuya  ampliación de la participación estatal en la economía se limita a haber rifado los recursos públicos en empresas del absurdo como Papelbol o en destruir otras para prosperar en la facilidad abusiva de un monopolio como BoA sin poner en cuestión ni uno de los fundamentos del sistema vigente.  Se ha llegado incluso a “abolir” el 21060,  el equivalente de legislar sobre la inexistencia de los puentes trillizos pese a que todos pueden ver que están allí para cumplir con la manipulación de que por cada paso hacia la derecha, se den dos discursos a la izquierda.

El tema de la identificación étnica, que surge bajo el pretexto de definición  de la identidad nacional  ha azuzado un proceso de re etnización de la sociedad boliviana, -el término es de Emilio Martínez- cuyas consecuencias se permearan en el inconsciente colectivo de las próximas generaciones. No es necesario ir hasta el holocausto Judío, el genocidio en Serbia o en Ruanda están allí para evidenciar lo extremadamente peligroso de la manipulación de la diferencia étnica, lo que en Bolivia se hace no para definir la identidad mestiza que es la de la inmensa mayoría, sino para compensar las crisis de identidad ideológica e individual de los personeros del régimen y que, como en el anterior censo, puede servir para crear una división artificial y forzada de la realidad.

lunes, 18 de junio de 2012

Pronunciamiento del MNR sobre la Politica Exterior de Bolivia


E
Esta  pendiente la realización de una investigación sobre el numero, frecuencia, costo, y sobretodo beneficio para el país de los viajes internacionales del señor Presidente, pero no es arriesgado postular que una vez que dicha auditoria  concluya,  llegará a la conclusión que ningún presidente  gasto tanto, para viajar a tantos lugares y lograr prácticamente nada.

Si hay una dimensión del seudo “proceso de cambio” en la que el populismo cocalero ha malgastado estruendosamente lo que en un principio tenia, no es el de la economía, donde se ha desperdiciado una de las épocas de mayor bonanza  en la historia en materia de precios de materias primas, ni en la oportunidad de reconciliar a la sociedad boliviana, al interior de la cual ha sembrado odio y división en vez de hacer lo contrario, sino es en el de las relaciones exteriores. 

Seis años después de la llegada al poder de Evo Morales el mundo parece empezar a darse cuenta de la naturaleza de lo que representa su gobierno. Los Bolivianos ven con preocupación y desconcierto la improvisación, inconsistencia y falta de seriedad en la conducción de las relaciones exteriores, en las que, mas que en ningún otro aspecto la conducta gubernamental nos involucra a todos, aunque ya es un hecho que sobre ello también el régimen lograra la división nacional y el desconocimiento publico a sus acciones. 

Desde el  fracaso de Cancún, en el que Bolivia quedó absolutamente solitaria frente a todos los asistentes, hasta la caricaturesca forma en que se ha afrontado el poderoso mensaje del Brasil, que ocurre después de otros similares que en su momento dieron el Perú y el Paraguay, pasando por la sorpresiva declaratoria de muerte del tratado con Chile luego del retroceso de la OEA y las denuncias sobre violaciones a los Derechos Humanos de Estados Unidos, México, y Hungría cada paso es mas desconcertante que el anterior.

Es en ese contexto en el que se producirá la tercera visita del señor Presidente de Irán a Bolivia,  visita en la cual, entre otras cosas,  ni el ni su delegación extenderán la mano a ninguna ministra mujer, hecho que ofende la dignidad de las mujeres de Bolivia, y en la que no se trataran asuntos de interés genuinamente nacional puesto que el intercambio económico, cultural, científico o de ninguna índole con la Republica de Irán  es absolutamente insignificante, inexistente en la mayoría de los casos, con remotas posibilidades de aumentar, siendo de interés del presidente de Irán solo reiterar su retorica antisemita y belicosa.

El MNR expresa su rechazo a la visita del señor Ahmadinejad, que nada tiene que hacer en Bolivia, y exhorta al gobierno a redefinir el norte de su caótica política exterior priorizando los intereses nacionales.
La Paz, Bolivia,  18 de Junio de 2012
        
  Luis Eduardo Siles
                                                            
                                                    Portavoz Nacional

martes, 23 de marzo de 2010

De impuestos y cinismos

La propuesta de la candidata del MNR a la Alcaldía Paceña, Norah Santos, gira alrededor de una política de reducción de impuestos a los vehículos e inmuebles, especialmente los vinculados a las transferencias, a la tercera edad, los que gravan las herencias, entre otros, y lo que hace a multas, embargos, y en general en cómo ponerle término a la indefensión ciudadana frente a la prepotencia estatal municipal.

Doña Norah Santos libra esta batalla hace años, ya que “no se puede generar riqueza con la infelicidad de la gente que trabaja, alimentando una burocracia que esteriliza los nuevos emprendimientos sobre todo entre los pequeños empresarios”. Santos está al día en el pago de los impuestos en su domicilio ubicado cerca de la Av. Perú, en un popular barrio paceño, e insiste en que la ley debe cumplirse, más allá de posiciones políticas y que hay que trabajar democráticamente para cambiarla. Su plan de gobierno incluye propuestas creativas que, en palabras de uno de los principales candidatos a concejales de su fórmula “den continuidad con lo bueno estos últimos años y hagan un cambio en lo negativo”.

Diferente resulta el caso del ex militante del PS -1, ex vice ministro de Sánchez Berzain, el candidato de UN, ex movimientista y ex diputado transversal de Carlos Mesa, Hugo San Martin, quien ha admitido que hace años no paga los impuestos de su propiedad ubicada en el exclusivo barrio de la Florida debido a problemas vinculados con su divorcio y porque “el 80% de la población paceña esta en esa situación”, dato falso e impreciso. San Martin, quien solo empezó a referirse al tema tributario en los últimos días, concentraba su campaña en un supuesto plan de seguridad ciudadana que funcionaria mediante helicópteros que “patrullarían la ciudad de la Paz las 24 horas” una idea bizarra, insostenible técnica y financieramente, comparable a la que incumplió cuando, candidato a diputado por la zona sur el 2002, ofreció “construir un teleférico hasta la muela del diablo”.

El tema ha abierto la polémica sobre los impuestos que se pagan en las ciudades de Bolivia, que hacen sentir a muchos propietarios como verdaderos “inquilinos de la alcaldía” así como las exigencias éticas elementales que se le debe requerir a un candidato a munícipe, entre los cuales obviamente el cumplir con sus obligaciones tributarias sin lo cual no es éticamente un ciudadano.

San Martin, cuya elección como candidato por parte de UN y algunos miembros de Convergencia fue la razón por la cual fracasó el frente de unidad de la oposición paceña, debiera renunciar a una candidatura cuya credibilidad obviamente ha sido reducida a cero.

martes, 8 de diciembre de 2009

Una contienda desigual


En pocas áreas de la administración de la demagogia activa que le caracteriza, es más hábil el populismo chavista que en la de legitimar mediante la apariencia democrática y electoral el eventual respaldo a sus acciones. Es evidente que a casi cuatro años de gobierno, la popularidad individual de Evo Morales se mantiene robusta, y que el resultado de los últimos comicios es, en gran medida, reflejo de ello. Pero ambos hechos son ante todo la consecuencia de una administración del poder estatal, comunicacional y prebendal que, desde un comienzo, a violado los mas elementales parámetros de lo aceptable en democracia así como de una economía relativamente firme, una herencia del modelo inaugurado en 1985 y potenciado mediante la capitalización, que se mantiene a pesar de los esfuerzos retóricos por destruirla, así como del exponencial crecimiento del narcotráfico.

Morales no ha dejado de estar en campaña electoral desde su inauguración como presidente y a substituido la ausencia de políticas de su gobierno en casi todas las áreas y su total desinterés por la administración estatal mediante el recurso de eludir el examen periodístico, durante más de un año ni siquiera respondía a los periodistas bolivianos, y a través del inmisericorde bombardeo mediático de consignas falaces y las puestas en escena de toda índole.

No solo se negó a debatir con nadie, sino que amenazó con meter preso al principal candidato opositor y a su acompañante vicepresidencial, encarcelado arbitrariamente hace más de un año, no se le permitió ni siquiera comunicarse con la prensa, adicionalmente al hecho de que las relaciones presidenciales con los medios consistieron en insultos recurrentes y en amedrentamientos terroristas, incluyendo casos en que estuvieron implicados miembros de la propia guardia presidencial, y otros donde periodistas linchados como Carlos Quispe o amenazados ni siquiera fueron investigados.

La relación de gastos de campaña, solo en el periodo propiamente eleccionario, con todos sus oponentes sumados debe haber sido, fácilmente, de 100 a 1 empezando por el uso y abuso de bienes estatales y el cohecho activo mediante la prebenda abierta financiada con recursos no presupuestados, así como la distribución de bonos a los funcionarios públicos y la utilización de un estándar politizado en el tratamiento de los casos de corrupción, para lo cual sin rubor se sustituyó en la contraloría a un funcionario elegido por diez años por dos tercios del congreso por un diputado oficialista.

Luego de casi 50 millones de dólares gastados en un padrón biométrico supuestamente para asegurar la transparencia electoral, la Corte Nacional amenazada de juicio por los ministros de defensa y gobierno y de acciones violentas por los paramilitares que el gobierno denomina “movimientos sociales” acabó otorgando en cuestión de horas, el derecho al voto de casi medio millón de ciudadanos que había observado como irregularmente inscritos, en un proceso en el que se involucraron a funcionarios venezolanos y en el que no se cumplió como manda la ley, con la distribución del padrón a los partidos políticos. Este panorama no estaría completo sin la mención a los ataques al tribunal constitucional y a la corte suprema que descabezaron ambas instancias hechos que viabilizaron la total impunidad oficialista. Es en esas condiciones que se llevo a cabo la campaña electoral y en las que votaron los ciudadanos en muchos casos obligados bajo la consigna del voto “comunitario”.

martes, 24 de marzo de 2009

Dilemas Opositores

Mientras el oficialismo se ahoga en un berenjenal de homicidios, rameras, contrabandistas y proxenetas político-sexuales con un telón de fondo de coca y fideicomisos, la oposición vive en una no declarada primaria. La derecha de Quiroga y Doria Medina ha desaparecido por suicidio luego de los acuerduchos que legitimaron la whiphalizacion de la sociedad boliviana, que no sólo es la imposición del emblema de unos a todos, sino la constitucionalización de la primacía del interés corporativo sobre el general, especialmente el de los cocaleros. Eso deja, por el momento, a dos ex vicepresidentes de Gonzalo Sánchez de Lozada, como principales opciones.
Algunos los evaluaban hasta hace poco con un razonamiento opuesto a lo que sería una perspectiva ética. Víctor Hugo Cárdenas, que, en la tradición del MNR de 1952, coparticipó en las reformas que abrieron el poder político a los bolivianos del área rural mediante la participación popular, los consensuados cambios constitucionales de 1995 así como en los procesos que aumentaron los ingresos de Bolivia mediante la inversión, era un “llunku”, un servil por haber cumplido su papel con dignidad, combinando audacia con serenidad. Carlos Mesa, que luego de haber pontificado sobre la pertinencia de esas medidas durante años, posibilitó el derrocamiento del principal autor de las mismas y quien lo había hecho vicepresidente, para luego enjuiciarlo sin defensa, indultando a los autores del desmadre de octubre y luego en rigor cogobernar con ellos, sería “un lector político avezado”.
Fueron comportamientos análogos los que deterioraron la credibilidad en las soluciones de buena fe y en la democracia. El transfugio, el celebrar, en términos de H.C.F. Mansilla, el “ todo vale, el elogio del cinismo y la equiparación del talento con la astucia” fueron todos ingredientes que, desde los originarios que en algunos casos traicionaron a los suyos frente a los españoles, pasando por Olañeta, Barrientos, y concluyendo en Mesa, hicieron perder la fe en la política como espacio de integridad, llegándose a banalizar la práctica de “ pensar una cosa, decir otra y hacer una tercera” que es, en buenas cuentas, el resumen de la gestión del señor Mesa.
La fortaleza de Cárdenas, una suerte de Sédar Senghor boliviano, no es su genuino origen aymara, el hablar dos idiomas nativos y dos extranjeros, ni ser un intelectual y no un empresario, ni la dignidad de su esposa Doña Lydia Katari, ni el hecho de que ni sus enemigos duden de su honestidad, todos recursos. Su fuerte radica en su consecuencia y en ser un hombre apegado a principios y valores, discriminado pero no auto victimizado, consciente de la necesidad de la inclusión económica, y política de grandes sectores pero también de la importancia de hacerlo en paz, con generosidad y nobleza, sin odio.
Hoy su salud política es incuestionable a tal punto que el más precario aliado político que se pueda concebir, el MSM ha censurado la barbarie hecha con su familia, si bien permanecen indiferentes al latrocinio en YPFB, ABC, y en otras instituciones. De un árbitro electoral imparcial y de un nuevo padrón, así como de la capacidad de rodearse de viejos leales, de nuevos idealistas más que de jóvenes o antiguos tránsfugas, así como de las decisiones y de los aparatos de los partidos que subsisten, y en primer lugar el del MNR, dependerá, entre otras cosas, la consolidación de un proyecto opositor viable.